De los primeros pobladores a la conquista cristiana


He creído conveniente que una de las primeras entradas del blog este dedicada a contar brevemente la evolución del territorio en el que se encuentra Cetina desde sus primeros moradores hasta la conquista cristiana. Así podremos percibir la importancia de este municipio a lo largo de un gran periodo de tiempo y observaremos que no solo todas las civilizaciones que pasaron por aquí decidieron asentarse sino que, además, siempre ha sido una zona destacada donde han pasado acontecimientos que es interesante resaltar.


Cetina cuenta con un rico pasado. Desde hace ya unos once mil años este territorio estaba habitado, sus primeros pobladores fueron gentes del periodo prehistórico conocido como Magdaleniense y, prueba de ello, son los abrigos encontrados en la Peña del Diablo (de los que obtendremos más información en la siguiente entrada del blog). Además de este yacimiento arqueológico también se han encontrado restos pertenecientes al Bronce Medio, a los íberos, a los celtíberos e incluso restos arqueológicos del periodo Romano Imperial. Aunque de estas últimas etapas no se tienen muchos conocimientos.


El territorio de Cetina estuvo bajo dominio musulmán, han llegado hasta nosotros vestigios de dicha época los cuales podemos encontrar en el lenguaje ya que hoy en día se siguen utilizando palabras como "azud" o "acequia". Posteriormente, durante la conquista cristiana, fue lugar de paso para don Rodrigo Díaz de Vivar más conocido como el Cid. Tanto él como sus seiscientos hombres decidieron acampar a un kilómetro del casco urbano de este municipio ya que era un buen lugar para poder pasar desapercibidos. Tras la conquista, llevada a cabo por Alfonso I, en el barrio de Cetina conocido como la Morería había aproximadamente unas veinte familias musulmanas que habían sido obligadas a instalarse a extramuros de la villa. Cuando se llevó a cabo la expulsión de los moriscos en el territorio aragonés en dicha localidad ya no quedaba ninguno.


La morería
Foto: Samuel Cortés


A
lfonso I el Batallador dejó escrito en su testamento que el territorio del reino de Aragón debía ser cedido a una serie de Órdenes Militares, aunque llevar a cabo el deseo del monarca fue inviable. Debido a esto, una de esas órdenes traspasó sus territorios al príncipe don Ramón Berenguer que, a su vez, otorgó el Fuero de Cetina a la Orden del Hospital de Aragón y Navarra o de San Juan de Jerusalén. Con dicho fuero el municipio disfrutó de jurisdicción propia y fue, después de Calatayud, el primer pueblo de la comarca que la obtuvo. A raíz de esto la localidad empezó a crecer y empezaron a aparecer una serie de aldeas subordinadas a Cetina de las que actualmente solo queda Contamina, un municipio que se hizo independiente a finales del siglo XIX.


En las dos permutas que se produjeron entre Alfonso II y los Hospitalarios a finales del siglo XII aparece la palabra castrum (castillo). Sobre dicho monumento también obtendremos más información en una entrada posterior ya que hay mucho que detallar pero quiero dejar constancia de que este castillo ya existía en el siglo XII. Señalar también, aunque este acontecimiento sucedió en el siglo XVII, que en dicho edifico contrajo matrimonio el reconocido poeta don Francisco de Quevedo.

Retrato de Quevedo

Castillo Palacio de Cetina
http://comarcacalatayud.com/index.php/zonas-de-la-comarca/el-senorio-de-ariza/el-castillo-palacio-de-cetina/

La propiedad de Cetina pronto pasó de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén a la Corona, aunque finalmente fue comprada por Gonzalo de Liñán en 1412. Los descendientes de este último gozaron de este privilegio hasta la extinción de los señoríos en el siglo XIX.

Como ya he dicho al principio del post esta entrada tiene el objetivo de aportar una serie de conocimientos sobre el territorio de Cetina en un determinado periodo de tiempo. Algunos de los acontecimientos y monumentos que acabamos de ver los desarrollaré de forma más concreta a medida que vaya avanzando el blog.


 ¡Gracias por vuestra atención una vez más!




Bibliografía:

- IBAÑEZ LACRUZ, J., Quevedo y Cetina, Calatayud, Costa, 2008.


- IBAÑEZ LACRUZ, J., Libro conmemorativo del VI centenario de San Juan Lorenzo de Cetina, Zaragoza, 1997.

-NAVARRO TRALLERO, P. y CALVO RUATA J. I. y IBAÑEZ LA CRUZ, J., Iglesia parroquial de San  Juan Bautista Cetina, Zaragoza, 1995. 







Comentarios

  1. Interesante intruducción, Julia. Un breve repaso cronológico para situarnos y también para conocer los que serán los próximos datos que nos vas a aportar.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario